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 Asunto: Un camino diferente : LIBRO II
NotaPublicado: Mar Jun 14, 2011 12:23 am 
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Toruk Makto
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*Insertar Videolog refiriendose a acontecimientos y vivencias del pasado*

Este fragmento se limitará a ser un introductorio del de Lion que viene a continuación

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Voy y vengo, pero mi sombra siempre estará con vosotros.


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 Asunto: Re: Un camino diferente : LIBRO II
NotaPublicado: Mar Jun 14, 2011 12:37 am 
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Toruk Makto
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- Prefacio -


Es durante las horas en las que reina la oscuridad cuando mas suntuosidad y misterio cobra la vida en Pandora. Es que acaso puede entenderse el agua sin haberla bebido? es posible comprender una planta en invierno? sería sabio pensar que sin ver sus flores podríamos imaginar toda su belleza?

Quien pintó la nieve de blanco en un cuadro, supo entender toda su naturaleza? Sólo por ver blancos los montes lejanos uno puede creer ver en toda su magnitud la proeza de un copo de nieve? Acaso aquellos que con sus manos han cogido el agua gélida y comprendido que sólo es blanca en apariencia tienen mas noción de la belleza que el pintor que sólo ve los montes nevados desde la distancia?

Dónde está la belleza, que a veces decide huir. No siempre puede tocarse. No siempre la belleza dejará que te acerques, por que no la comprenderás en toda su dimensión. La belleza quiere te gires, que des un salto y escuches con el oído el canto sinuoso del mar. Unas veces te dejará caminar por la arena y otras hará que grites de dolor. Se te clavará dentro y cuando vayas a cogerla, se habrá esfumado de tus manos, ya no te pertenecerá, otro estará intentando seguirla, alcanzarla, meciendo las manos en el aire, mientras el susurro del viento anuncia que no tiene dueño. Que no siempre el sol te mostrará su morada, a veces la noche será la que te oculte el suave y dulce beso que nunca deberás recibir si quieres vivir sin haberla conocido.

La noche cae sobre Pandora y aparece la luz una vez más.

Adjunto:
Grupo-perseguidor_dragón.jpg


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Última edición por Lion el Mié Jun 15, 2011 3:36 pm, editado 2 veces en total

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 Asunto: Re: Un camino diferente : LIBRO II
NotaPublicado: Mar Jun 14, 2011 1:50 pm 
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Toruk Makto
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Introducción


Capítulo I


IGNITE THE WAR




Una brisa fría recorrió de nuevo Lion´a filtrándose por todos sus recodos. La noche había caído de nuevo pero esta vez de forma mas contundente. Las lunas hermanas que en otros ocasos ya habrían adornado el firmamento en ésta ocasión habían desaparecido. Era como si algo extraño pudiera ocurrir y estuviera siendo anunciado. Realmente paradójico pues en Pandora lo extraño era algo común, algo dado por hecho. Pero la oscuridad de la noche se presentó fulminante, pesada, incontestable. Incluso la bio-luminescencia pareció mitigar su habitual decoración lumínica. El invierno seguía castigando a la aldea. Las nieves tardarían en irse algunos meses mas, al menos en éste hemisferio de la luna. La estación invernal era toda una contradicción frente al nuevo enemigo que dominaba los cielos: Un ser aparentemente indestructible, muy huidizo, hábil y diestro, un dragón que con su poder hacía que la nieve y la crudeza del frío reconfortaran a su lado.

Yerik´vall caminó unos pasos. Ya había cenado y deseaba hacer tiempo antes de acostarse. A lo lejos, erguido sobre el suelo en una repisa de roca distinguió la silueta de Yok´till.

- "Vaya que raro..."- pensó. Hacia frío y aunque ellos estaban cubiertos con pieles la brisa helada no daba tregua. Decidió acercarse, hacía tiempo que no hablaba con Yok´till.

Los pies de Yerik´vall se hundían en la nieve delatando su presencia.

- "Yok´Till.."- se anunció Yerik´vall intentando no ser brusco. El Caminante Dormido se giró.

- Hola Yerik´vall - respondió Yok´till haciendo un gesto amable en forma de pequeña reverencia.

- "Qué haces aqui fuera amigo mío? Hace frío, el fuego es mas acogedor que esto..." - insinuó Yerik´vall.

Yok´till volvió a enfocar hacia el frente. Su mirada pareció retornar al horizonte de nuevo.

- Ese monstruo quiere decirnos algo- dijo secamente.

Yerik´vall sonrió un poco y con cierta ironía intentó restar importancia a las preocupaciones de Yok´till.

- jajajaja... pues tiene una forma de decirnos las cosas un poco violenta no crees? - rió Yerik´vall.

Yok´till se fijó en el brazo de Yerik´vall, al contrario que la flora que les rodeaba, el brazo emitía sus ya habituales colores azules y rosas. Los símbolos de Yerik´vall brillaban en la oscuridad de la noche.

- Cómo va tu brazo Yerik? No me ha dado tiempo a preguntarte nada.

Yerik´vall le puso una mano en el hombro agradeciendo el interés.

- jajajaja... Yo tampoco he hablado mucho contigo. Hemos estado muy ocupados los dos he! menudas perrerías hemos pasado estas semanas! - exclamó Yerik´vall animando el encuentro.- Por cierto, conoces a ese chico nuevo? He viajado mucho con él- preguntó aludiendo a Tasel.

Yok´till negó con la cabeza.

- No he tenido tiempo de conocerle aunque parece muy valiente- afirmó- pero lo cierto es que mientras habeis estado ausentes aqui en Liona han ocurrido muchas cosas.- se explicó Yok´till.

- Ya me han contado... casi te dejan tieso con esa mierda de supersticiones he! - y Yerik´vall volvió a reir intentando restar importancia a hechos ya superados.

Yok´till sonrió. Lo cierto es que llevaba muchos meses sufriendo todo tipo de dificultades. La sociedad tribal de Liona seguía señalándole como un desterrado, pero desde que sólo unos pocos cantaron la canción al unísono y las bestias que iban a acabar con la vida de Yok´till se frenaron, ahora contemplaban su presencia de forma mas mística y parecía haber un común acuerdo de respeto y consentimiento en el poblado. Todos veían que Yok´till era un ser distinto, alguien al que evitar, fuerzas extrañas le protegían. Debía ser tratado con cautela y prudencia.

- Al menos me dejan en paz y no me persiguen- afirmó de nuevo Yok´till realizando una mueca de alivio.

Yerik´vall se frotó las manos.

- También me han contado que has tenido una aventura muy caliente con una bonita india...- rió Yerik´vall intentando ser picarón y gracioso.

Yok´till intentó no delatar un torrente de sentimientos cruzados. Su frenesí con Vanessa no se había calmado, ya eran varias las noches que ambos habían yacido juntos y aunque habían tratado de no advertir el hecho a nadie esas cosas no pasaban tan indiferentes en una sociedad tan unida. También recordó a Ansït, el otrora marido de Vanessa, ahora firmemente expulsado de la colonia por Luney.

- Creo que Luney puso a Ansït en la calle...- dijo Yerik´vall intentando seguir la charla- deberías abrir bien los ojos ajajaja- rió Yerik´vall de sólo pensarlo- seguro que ese desgraciado le da por vengarse!.

Yok´till ni se inmutó. No tenía miedo de los sentimientos despechados de Ansït. Tenía miedo de sus propios sentimientos. Sus anhelos por Ada no habían muerto. Aquel amor fue importante una vez y le mantuvo cuerdo durante los dias que vivió solo y marginado en la jungla. Fueron muchos lustros los que sólo la voz de Ada calmaba sus heridas en noches en los que sus únicos acompañantes eran la muerte, y la soledad. Pero lo cierto es que Vanessa despertaba sus pasiones y poco a poco hacía brotar la vida donde sólo había dolor y oscuridad. Las sombras aún no se habían ido del todo, y eran tan poderosas como aquel dragón oscuro que ahora se erguía como rey de los cielos.

- Ansït es la menor de mis preocupaciones Yerik.

Yerik´vall le dió un par de palmadas en la espalda.

- Yo también me hubiera rendido antes los encantos de esa hermosa india Yok´till- le animó en su decisión furtiva, ya bastante aceptada a ojos de todos- son muchas las noches que pienso en mi esposa sabes?- dijo con melancolía Yerik´vall mientras acompañaba con su mirada el horizonte que Yok´till escrutaba con solemnidad

Yok´till se giró y entendió la tristeza que ahora se reflejaba en Yerik´vall.

- Algún día los que se fueron volverán Yerik´vall- dijo Yok´till con una seguridad misteriosa.

Yerik´vall se giró y le miró fijamente. Aquella afirmación le había parecido muy firme.

- Sabes que nunca vuelven, aunque no mueren, ya no podrán estar con nosotros.

Yok´till alzó el brazo y con un dedo señaló el horizonte oscuro. Sólo una luz ténue permitía distinguir la fina línea lejana que separa el cielo y la tierra. Justo un poco mas arriba había algo.

- Ves... allí está pero nadie la ve- sentenció Yok´till.

Yerik´vall estaba sorprendiéndose por momentos. No acaba de ver lo que Yok´till intentaba mostrarle. Intentó enfocar pero la noche era cerrada y no había lunas hermanas en el firmamento, aparentemente.

- "El qué Yok´till? No consigo ver lo que me dices..."- insistió Yerik´vall.

Con cariño Yok´till agarró la mandíbula de Yerik´vall con las manos para orientarle mejor, con la otra mano siguió señalándo el horinzonte. Cuando supo que Yerikváll observaba en el ángulo correcto retiró la mano.

- Allí... allí la tienes Yerik. No puede verse, sin embargo, ella puede vernos perfectamente- volvió a culminar Yok´till con aplomo y solemnidad.

Yerik´vall abrió los ojos y notó su piel erizarse. Alli estaba! Seguramente era lo que Yok´till había estado observando durante horas. Era cierto! No podía verse a simple vista, había que fijarse mucho, pero allí estaba! Era una luna hermana de Pandora, una de tantas que orbitaban Polifemo. Se erguía oscura en el cielo sin delatar su presencia. En otras noches se habría anunciado con su habitual luz blanca, pero en ésta, permanecía oculta y sigilosa.

- Los que se fueron volverán Yerik´vall.- Dijo de nuevo Yok´till afianzando su credo.

- "Puede ser..."- exclamó meditabundo Yerik´vall, que no dejaba de observar el astro oscuro en la lejanía.



- La Doctora Grace Augustine -



- Qué coño es ésto!- vociferó Borneo mientras observaba el sarcófago.

El soldado que estaba a su lado sudaba e intentaba articular palabras para explicarse.

- No lo sé señor, lo hemos encontrado a escasos metros de donde se encontraba el frigorífico de Quartich- respondió el cadete visiblemente inquieto.

Borneo le cogió de la camisa y le acercó bruscamente. El cadete pudo percibir el olor del puro que consumía Borneo, algo ya muy característico en el comandante.

- Hijo, como vuelvas a hacerte el gracioso y digas una chorrada más como esa que acabas de decir te meto ahi dentro y no sales hasta que te estén comiendo las ratas! entendido?- volvió a rugir Borneo que había entendido lo del frigorífico a una clara alusión a la cámara de conservación en la que el cuerpo de Quaritch se había mantenido inalterado y casi congelado durante cinco años.


Ahora habían descubierto un nuevo sarcófago, mas grande, adaptado al tamaño de un indígena. Lo que mas alteraba a Borneo era la presunta identidad del avatar que había dentro.

- Quiero que os deshagáis de esta mierda entendido?- ordenó Borneo.

El cadete asintió. Aunque dudó de como proceder a deshacerse del cuerpo.

- Señor dónde desea que lo pongamos?- preguntó de nuevo el cadete muy nervioso.

Borneo volvió a vociferar molesto con tanta duda.

- Pero que te has creído que es esto muchacho! una tienda de juguetes? un plato a la carta?- rugió- como sigas preguntándome gilipolleces te mando a fregar letrinas durante un mes!- gritó tirando el puro al suelo y apagándolo con las botas militares de forma violenta.

- Entendido Señor! Deshacerse del material incautado! No hay mas preguntas señor!- gritó el soldado intentando terminar cuanto antes la pesadilla.

- El contenedor lo mandais a la planta de reciclaje, que con esto da para varios embalajes nuevecitos, y el cuerpo a la poza de deshechos, allí en un par de dias este montó de mierda azul se habrá derretido.- ordenó finalmente Borneo precisando mas sus deseos.

Pasados unos instantes Borneo se acercó al cristal por el que podía apreciarse el rostro del avatar que permanecía en estado de hibernación dentro del sarcófago.

- Vaya.. vaya... seguro que echaste de menos esta mierda, pero te comieron las ratas antes...- insinuó Borneo mientras terminaba de mirar el rostro aparentemente en calma de la doctora.

Al cabo de unos instantes el comandante abandonó los hangares restringidos de armamento. Esos enormes almacenes empezaban a parecerle una biblioteca en la que uno podría encontrarse cualquier manuscrito. Borneo no dudó que algún día tendría que prender fuego a todo ese área y terminar de enterrar tantas cosas extrañas. Todo eso le perturbaba, no dejaban de incomodarle. Eran pruebas al fin y al cabo. Pruebas que debían ser destruidas. Su figura desapareció por el rellano iluminado de las dos puertas dobles del hangar.

El soldado se quedó mirándolo de hito en hito. Luego se giró y animó a un compañero a zanjar el asunto.

- Vamos! No hay tiempo que perder, trae esa grúa, esto pesa un coño de elefante y entre los dos jamás podremos llevarlo a la planta de residuos donde esta la jodida poza maloliente.- apresuró.

Otro soldado corrió hacia una grúa, la encendió con soltura. Los motores tardaron un poco en responder y un humo negro salió de una de las chimeneas posteriores del vehículo. Al cabo de unos minutos las palas delanteras de metal recogían el sarcófago y lo elevaban a una posición de transporte.

Pasaron varios cuartos de hora hasta que la grúa se colocó en posición frente a la poza de deshechos. Era una especie de terraplén en el que tiraban todo tipo de desperdicios. Parte del enorme cráter artificial en el que terminaba el terraplén estaba cubierto de un liquido verde, posiblemente repleto de restos putrefactos y otros elementos en avanzado estado de descomposición. la grúa giró la pala hacia abajo y el sarcófago cayó pesadamente sobre la rampa. Era un elemento pesado de metal y el impacto fue tan fuerte que provocó un enorme estruendo. El comandante Borneo había ordenado sigilo y prudencia. Debían pasar lo mas inadvertidos posible. Pero aquel golpe seguramente fue percibido por mas de uno que anduvíese por las inmediaciones de la planta. El El sarcófago se abrió y un enorme cuerpo azul salió despedido por la cuesta, deslizándose a la par que el enorme bloque de metal. Por suerte ambos elementos no siguieron la misma trayectoria hacia abajo.

- Joder! mira lo que has hecho! Si nos ven ahora nos cortan los huevos! Esto es un acto totalmente ilegal!- gritó uno de los soldado mientras no perdía de vista el cuerpo.

- Oye no te suena ese avatar tío?- preguntó el otro soldado que miraba perplejo el cuerpo azul rodar sobre si mismo mientras caía inexorablemente sobre el liquido verde del fondo.

El compañero intentó fijarse mas pero no llegaba a descubrir la identidad del avatar- Pues no, la verdad es que no tengo ni puta idea de quien puede ser esa india...- respondió escuetamente- vamos!- apresuró- eso ya se hunde, tenemos que largarnos!, en un par de días formará parte de esa basura viscosa, tranquilo!- apremió de nuevo.

El soldado que había intentando dar con la identidad de la indígena que ahora se hundía irremediablemente se giró y echó a correr, no sin antes insinuar la posible persona a la que se cuerpo respondía.

- Tío esa cara me suena! te digo yo que hemos hecho algo muy jodido!- gritó mientras corría.

- Que te calles joder! - gritó el compañero- olvida el asunto! esto no nos incumbe!- gritó mientras los dos se alejaban del lugar, que volvía a sumirse en un silencio, solo roto ocasionalmente por el proceso de descomposición de los elementos de la fosa.

Ninât salió de la espesura. Lo había presenciado todo desde el otro lado de la verja. Iba acompañada de Omkeyo, un guerrero del clan Omaticaya. Omkeyo y Ninât habían sido muy amigos de Neytiri en el pasado cuendo eran niños y nadie imaginaba una invasión extraterrestre. Eran de los pocos guerreros que habían optado por no seguir el éxodo a Liona y quedarse como avanzadilla, para poder informar de posibles movimientos y estrategias del enemigo. Moat y Aunsey estaban perfectamente enterados de esta iniciativa. aunque ya eran muchas las semanas que Ninât y Omkeyo habían dejado de enviar informes. Los indígenas navi usaban un sistema para comunicarse relativamente parecido al que una vez conoció la civilización humana en su pasado, pero en vez de palomas, utilizaban tetrapteron´s, aves acuáticas que usaban los cursos de los ríos y permitían una comunicación sigilosa, fluida y rápida entre las comunidades. Sobre la superficie del agua era huidizos y esquivos y aunque la inteligencia de la RDA en Pandora ya sospechaba de su uso estratégico, les era imposible controlar los millares de manadas que surcaban los cauces y afluentes, un enjambre de lagos, rios y vertientes imposibles de controlar por la milicia.

Adjunto:
Ninat_en_vertedero_RDA.jpg


Curiosamente ese perímetro de la base era el mas practicable y menos protegido. quizás por que la fosa se había construído de mala manera y mas de uno pensó que ningún animal de Pandora se atrevería a cruzar por ese pantano repugnante y maloliente. Parte de la verja se hundía en el fango putrefacto, lo que repercutía en su altura. Eran tantos los desperdicios que su utilidad como defensa había decaido y ahora superar ese obstáculo no suponía ningñun problema para un navi de tres metros de altura.

Ninât hizo un gesto a Omkeyo y se zambulló en el fango putrefacto. Al cabo de unos segundos una de sus manos emergió del líquido y se afianzó a la verja. Su cuerpo surgió lleno de desperdicios y comenzó a trepar por la verja, que por algún motivo nada raro, había perdido todas sus funciones defensivas, incluida la electricidad. EL muro estaba claramente deteriorado. Omkeyo salió detrás de ella, igual de sucio que Ninât, pero sonreía. La aventura siempre motivaba a Omkeyo, que había vivió dias realmente aburridos con Ninât, ambos dedicados exclusivamente a observar no a intervenir.

Pero el cuerpo que aquellos dos soldados acababan de arrojar a la poza les era sumamente familiar. Ambos habían conocido a la persona que ese cuerpo respondía en vida e incluso ambos habían estado presentes en la ceremonia en la que Moat trató de salvar la vida de quien una vez se irguió azul como ellos. Era un acto de Fe y honor lo que llevaba a Ninât y Omkeyo a arriesgarse tanto. Ambos sabían que corrían un gran peligro de ser detectados. Ya eran plenamente conscientes de que las defensas del perímetro no sólo se reducían a un alambrada electrificada y gruesos muros de hormigón, pues ojos que se movían oscuros, así denominaban ellos a las videocámaras de seguridad y vigilancia, estaban colocados por todos los rincones de la base. Los dos superaron la verja y volvieron a saltar sobre el fango, hundiéndose de nuevo y tratando de dar con el cuerpo, que ya se había hundido sin remedio.

Pasaron varios minutos mientras los dos indígenas salían a respirar y volvían a sumergirse sin tener éxito en su búsqueda.

- Maldita sea Ninât! Ninât! estamos tardando demasiado! deberíamos irnos!- apremió Omkeyo que ya dudaba en encontrar el avatar.

Ninât volvió a salir a la superficie para tratar de respirar. Tosió un poco. Aunque su rostro estaba cubierto de restos en descomposición seguía siendo una bella joven navi, con ojos muy vivos. Una vez llamó la atención de Toruk Makto y Omkeyo no dudaba de por qué Neytiri se puso tan celosa un dia con Jake: Ninât era una joven hermosa y pícara, de ojos saltones y una amplia sonrisa que seduciría a cualquier varón o candidato a cortejarla. La indígena rió y volvió a animar a Omkeyo a sumergirse.

- Vamos! No seas perezoso! esto es muy importante! Fue amiga nuestra! Jake la quería mucho Omkeyo! no debemos permitir una cosa así! Vamos!- Volvió a gritar intentando no desanimarse.

- Esta bien! Esta bien! - asintió Omkeyo con expresión abatida escupiendo varios restos repugnantes. Pero antes de que ambos iniciaran una nueva inmersión, algo emergió de repente a unos escasos metros. La visión fue tan inesperada que los dos nadaron hacia atrás instintivamente fruto de la impresión y del miedo. El avatar en el que se afanaban por encontrar salía a la superficie, pero al contrario que minutos antes de hundirse, aquella presencia totalmente familiar y conocida había vuelto a la vida.

- "Hola! chicos!, me ayudais a salir por favor! No tengo fuerzas para nadar..." - solicitó la doctora Grace Augustine, que intentaba mantenerse a flote respirando agitadamente e intentando no ahogarse.

Adjunto:
Grace_Augustine_Resurrection.jpg


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 Asunto: Re: Un camino diferente : LIBRO II
NotaPublicado: Mié Jun 22, 2011 3:48 pm 
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Toruk Makto

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CAPITULO 2

Duelo de Titanes
-Parte I-


Yok'till después de haber llegado de nuevo a Li'ona con el grupo de guerreros que habían estado en la difícil misión de perseguir al desconocido dragón que había salido desde el mismísimo infierno . Ahora mismo se encontraba sentado en lo que parecía ser un cobertizo de la cabaña de su madre , pensando en lo que estaba por venir . Tenía percepciones , creía que ese misterioso dragón tenía un cometido .
Movido por su instinto decidió que lo mejor era ir a buscar a su inseparable Laúshummé . Fue atravesando todo el poblado de Li'ona , caían unos tímidos copos de nieve pero eso no era inconveniente para que Li'ona cesara su habitual actividad . A cada paso que daba la gente más humilde del pueblo ya no temía la presencia de Yok'till , todo se había solucionado y ahora se respiraba tranquilidad .
Trás varios minutos caminando fue a parar a una especie de establo en donde estaban varios ikranes entre ellos pudo reconocer al ikran de Peter , al ver que no estaba allí Laúshummé pensó para si mismo : A donde demonios se ha metido .
Instantes después salió del establo , en ese momento decidió que era buena idea ir a un lugar solitario para pensar sobre todo lo que había ocurrido en las últimas horas . Sabía que cerca del poblado había un gran estanque , ahí podía tener unos minutos de intimidad para reflexionar .
Se puso en camino hacia el estanque que no estaba muy lejos , durante el camino se encontró con Yerik'vall y le dijo con tono serio :
Dentro de un rato vuelvo al poblado , por favor no esperéis por mi . Necesito estar solo , necesito pensar .

Yerik'vall sin inmutarse solo se limito a asentir con la cabeza . Mientras tanto Yok'till desparecía entre la espesura del bosque para continuar de camino hacia el estanque .
Una vez en el estanque , todo estaba tranquilo y en silencio Yok'till se quedo mirando con la mirada perdida a la superficie del agua del lago que estaba iluminada por la bioluminiscencia de las plantas marinas .

De repente una niebla de color violeta comenzó a posarse sobre la superficie del lago , Yok'till sabía perfectamente de que se trataba lo había visto muchas veces cuando vagaba con un alma solitaria por la jungla , pero esta vez era distinto . Una ligera y mística brisa hizo acto de presencia , también la nieve que caía dejo que caer y el cielo se despejo dejando ver una tenue luz que provenía de la luna .

Poco a poco vio unas sombras entre la espesa niebla violeta de color azul turquesa claro casi parecido al destello que emitían todas las plantas de Pandora . Las sombras seguían acercándose bailando una danza extraña formando siluetas en la superficie del agua .

Yok'till estaba totalmente hechizado por esas misteriosas sombras , nunca antes había sentido eso . En ese momento de trance para Yok'till alguien apareció de la nada y le asesto un fuerte golpe por la espalda dejándolo semiinconsciente y haciendo que cayera al suelo . Estaba solo y había optado por dejar las armas en el poblado .

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Última edición por Vanessa el Vie Jul 01, 2011 6:06 pm, editado 1 vez en total

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 Asunto: Re: Un camino diferente : LIBRO II
NotaPublicado: Vie Jun 24, 2011 4:07 pm 
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Toruk Makto
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Capítulo 3


Pequeña leyenda de VUL NAWM


Tasel andaba algo cansado del viaje que tuvo, junto a los demás, a luchar contra el dragón, Tamassi no se separaba de el en ningún momento, ella lo acompaño agarrado de su mano, hasta la caseta donde se encontraba Kendra, junto a Vanessa. Una vez dentro, Kendra saludo a Tasel, preguntándole como le fue todo, el le respondió con un gesto, se estiro en una de las hamacas que se encontraban allí.

Tasel: Estoy muy agotado, dejarme dormir, que no tengo fuerzas para nada… ‘’Tamassi le acariciaba la cara lentamente, le toco la frente, le ardía un poco, tenia algo de fiebre, ella le beso en la mejilla – Antes de que te pongas a descansar un buen rato, debo contarte algo, atento – ‘’ Te escucho.

Tamassi agarro un taburete que tenia cerca, sentándose en el ‘’Bien, lo que te voy a contar, es sobre tu instrumento mágico, Aun’sey, el padre de Lun’ey, me contó que tu instrumento, echo pedazos, tiene una pequeña energía retenida dentro de ellos, es parte de Eywa, el se ha quedado con tu instrumento, hablara con Mo’at sobre si hay alguna otra forma de liberarla, pero aún no he sabido nada ‘’.

Tasel miro fijamente a Tamassi, le agarro la mano, soltando las siguientes palabras ‘’Ve hablar con Aun’sey, todo sea por liberar esa energía de los restos del instrumento’’ Tamassi abrazo a Tasel de manera alegre, se acerco hacía el portón de salida, despidiéndose de Tamassi y Vanessa también. Saliendo lentamente por la puerta, observa un momento, como Tasel ya esta dormido ‘’Pobre, lo ha tenido que pasar mal, para encontrarse en estas condiciones ‘’, cierra lentamente la puerta de madera, sin hacer ruido, observa como en lo lejos del poblado, alguien le hace gestos con los brazos, ella va hacía allí, una vez cerca consigue distinguir que es Aun’sey.

Aun’sey: Nos volvemos a ver chica ¿Le contaste ya eso a tu novio, Tasel? – Ella asentó con la cabeza – veo que sí, bien… escucha bien esto, llévate los restos del instrumento de Tasel, y dirígete a la caseta donde se encuentra Mo’at, es aquella de allí – Señalándole con el dedo – ve y dile que vienes de parte mía, entrégale los restos y que los examine bien.

Tamassi agarro con cuidado los restos del instrumento de Tasel, se despidió de Aun’sey mientras se dirige a la caseta donde se encuentra Mo’at, una vez ahí, da un golpecito con mucho cuidado en el portón, alguien abre la puerta, de su interior sale una silueta borrosa, con el impacto de la pequeña radiación solar que había, la que podía colarse entre todas las nubes bien espesas que había, el rostro se dejo ver, era Mo’at, observo lo que Tamassi llevaba agarrado en sus brazos, le dejo pasar al interior.

Mo’at: -Joven chica ¿Qué es lo que llevas en brazos? Noto una pequeña fuerza espiritual en esos restos ¿Pertenecen al joven que cuide hace unos días no? Bueno, a tu chico, jejeje ¿Cómo se encuentra el? ‘’Esta algo agotado, descansa en la caseta aquella, donde me curaste ‘’ aja, ya veo… bien, estos restos son de un instrumento ¿Estoy en lo cierto? – Tamassi asentó con la cabeza – Una flauta, pero no es una normalilla… en lo que ha quedado de ella, se encuentra encerrado, una pequeña porción espiritual de Eywa ¿Viniste para que la liberase no?, tráeme aquí los trozos.


Tamassi le entrego los trozos amablemente, Mo’at cogio una pequeña alfombra, la extendió por el suelo, se sentó en ella, colocando los restos en un orden determinado, tamassi observo detalladamente, como Mo’at meditaba de manera profunda, su respiración era lenta y pausada. Los restos de la flauta de Tasel, comenzaron a emitir un pequeño destello, elevándose lentamente en el cielo, se escucho una pequeña voz ‘’ VUL NAWM’’ seguido de esas palabras, se escucha un fuerte estruendo en el exterior, una gran tormenta de nieve caía en el poblado, Mo’at abrió de golpe sus ojos

‘’Chica, he visto una pequeña fuerza oscura en estos restos, Eywa se encontraba en ellos, pero había algo más, que antes no estaba’’ observo nuevamente los trozos ‘’Están quemados por el fuego de aquel dragón… normal que haya visto algo de tinieblas en ellos, Tamassi, te contaré algo sobre VUL NAWM, ese nombre que acabas de escuchar’’.

Tamassi se sentó en el suelo, enfrente de Mo’at, comenzó a escuchar detalladamente todo lo que ella mencionaba ‘’ VUL NAWM es un lugar muy peligroso, esta lleno de gente de la RDA, pero según una pequeña leyenda, cerca de ese sitio, se encuentra un bosque de Sauces, para hallarlo se debe de poseer un colgante con un colmillo de Thanator, si tu chico quiere tener un instrumento parecido al que tenia, debes ir allí, no esta muy lejos de aquí, en Ikran en menos de media hora, llegaras cerca de VUL NAWM’’ Tamassi se levanto del suelo, dándole las gracias a Mo’at, sale lentamente de su caseta, cerca de un árbol ve una gran piedra, sube a ella, quedándose pensativa, mirando al cielo como los pequeños copos de nieve, le caían en la cara.

Tamassi: VUL NAWM… un lugar muy peligroso, pero que cerca hay un bosque de Sauces según una pequeña leyenda… mi novio le tenia mucho aprecio a su instrumento… ¡¡Lo haré!! Hallaré el lugar e intentaré conseguirle lo necesario para la construcción de un nuevo instrumento, pero antes, debo encontrar un diente de Thanator, para construir el colgante… y encontrar el lugar.

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Aventuras en Pandora: 1ºtemporada COMPLETA: http://www.mipaginapersonal.movistar.es ... ndora1.pdf


Última edición por HawnuNa'rìng el Vie Jul 01, 2011 5:57 pm, editado 2 veces en total

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 Asunto: Re: Un camino diferente : LIBRO II
NotaPublicado: Vie Jul 01, 2011 5:42 pm 
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Toruk Makto
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Capítulo 4



- Regreso a un mundo virgen -



Kotaro se lavó la cara con agua fresca. Estaba preparándose aun en su alojamiento de la base. Generalmente los cadetes compartían habitaciones de no mas de cuatro literas, pero a Kotaro le habían asignado una misión especial y ahora disfrutaba de ciertos favoritismos. Le habían asignado un compartimento amplio, típicamente militar, pero sin literas. No habían pasado diez minutos desde que regresó de inspeccionar el módulo de investigación de la Doctora Grace. No dudo de que su presencia había sido registrada por las camaras de seguridad, pero tampoco le preocupaba, tenía serias dudas de que esas cintas fueran alguna vez revisadas. Desde que el comandante Borneo y el coronel Queatich se habían hecho con el dominio absoluto de las intalaciones, reinaba un caos evidente y aunque mantenían una disciplina estricta, lo cierto es que ultimamente cada uno hacía lo que le daba la gana, dentro de los márgenes autorizados, claro. No había mucho tiempo para el ocio, demasiados grupos de indígenas insurgentes que encontrar y exterminar.

Kotaro se secó con una toalla. Se miró al espejo por unos instantes. Su pelo, negro azabache típicamente asiatico estaba cortado por los lados y sin duda su aspecto militar era duro y frío. Miró la toalla. Por unos instantes le pareció un lujo interesante. Quizás estaba descubriendo otra naturaleza? había estado apenas unas horas en la jungla y ya le parecían años. Aquella experiencia con el avatar había sido impactante.

Era hora de regresar. Un soldado le recordó sus obligaciones golpeando la puerta e informándole que le esparaban en la sala de control de avatares.- "Ya voy! ya voy..."- respondió Kotaro soltando un bufido. Esa prisa militar le seguía transtornando un poco. Su mente volvió al pasado reciente. Qué habría sido de us avatar? y de su enorme katana? Aquel veterinario, Peter, le seguía provocando una enorme curiosidad. Era su objetivo pero dentro no sentía la necesidad de enfrentarse a él. Recordó al dragón y percibió que mayores problemas se presentarían en el futuro. Un veterinario no causaria demasiados quebraderos de cabeza, pero una bestia como aquella desde luego pondría en jaque a todo el ejército.

Kotaro abandonó su camarote y se dirigió por el pasillo al centro de control de avatares, ubicado en un nivel superior, por lo que tuvo que usar un ascensor. Durante el trayecto su mente volvió a recordar los hechos acaecidos apenas 12 horas antes. El momento de regresar a lo desconocido se presentaba. Levantó la mirada y sus ojos se cruzaron con los ojos extraños del coronel Quartich. Qué hacia allí? Ya le habían dejado claro los detalles de su cometido. Es que iban a darle mas la murga? Suspiró y cogió aire. La presencia de aquel ser artificial de 3 metros de altura vestido de uniforme le seguía chocando mucho.

- Muchacho, espero que hayas dormido suficiente, te esperan muchas aventuras- dijo secamente Quartich.

Aquel comentario le pareció francamente suave a Kotaro. Quartich siempre hacía gala de un lenguaje tosco, adulterado, muy rancio e hiriente, lleno de vocablos malsonantes y de claros desprecios a sus interlocutores. En aquella ocasión parecia un padre dándo ánimos al hijo. Que curioso, pensó Kotaro. Acaso ese monstruo con piel azul tenía algo de corazón dentro de sus entrañas. Lo dudó mucho.

- Señor estoy preparado para regresar- anunció Kotaro sin matizar demasiado su entusiasmo.

Quaritch le miró de arriba a abajo.

- Muchacho quiero que cuando despiertes trates de encender tu localizador, ya va siendo hora de conocer tu posición exacta, entendido?- ordenó Quartich de nuevo sin muchos remilgos.

- Fuimos atacados por una bestia enorme mi coronel- trató de exponer Kotaro, dando pie a una explicación que tendría una mentira como base, muy meditada y estudiada- perdí el localizador en la trifulca.

Quarith tosió incómodo.

- Has perdido el puto localizador? genial- gritó- y ahora como cojones piensas relevar tu posición? con señales de humo como los putos indios?- volvió a gritar.

Kotaro se esperaba esa euforia y ese cabreo repetino.

- Instalé una baliza pero no pude encenderla- informó- justo cuando la estaba activando ustedes me enviaron a casa de nuevo- volvió a explicar sin que nadie sospechase de la gran mentira que acababa de fabricar. La intención de Kotaro era alejar a la milicia del lugar donde se topó con Peter, sin duda la presencia destructiva del ejército entorpecería su misión. Una misión que nadie conocía, muy secreta y altamente confidencial. De saber su verdadera indentidad, el coronel Quaritch y el comandante Borneo le fusilarían sin pensáselo dos veces. Debía mantener una actitud prudente y distante.

- Muchacho quiero resultados y los quiero para ayer, queda claro?- espetó Quartich de mala gana - no tenemos tiempo para paseos por el parque, debes informar de posibles emplazamientos enemigos, entendido hijo?- volvió a sentenciar el coronel malhumorado.

- Si señor, tengo muy presente sus ordenes- respondió Kotaro.

El coronel Quaritch hizo un gesto al cientifico de turno. Kotaro entendió que era hora de tumbarse en la cama transportadora y continuar con mucha naturalidad. Antes de cerrar la cubierta de la cama Quaritch asomó su rostro de nuevo.

- Si ves a ese traidor ya sabes qué tienes que hacer- sugirió con solemnidad Quartich.

Kotaro asintió con la cabeza ya recostado.

- Matarle señor- afirmó.
- Eso es- señaló Quartich dibujando una leve sonrisa en su cara. Después cerró la cubierta y empezaró a escucharse la secuencia de encendido.

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Científico-revisando-un-avatar.jpg


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 Asunto: Re: Un camino diferente : LIBRO II
NotaPublicado: Sab Jul 09, 2011 12:01 am 
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Toruk Makto
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Capítulo 5


Duelo de Titanes

- Parte II -




Yok´till estaba tranquilamente observando el pantano. No se trataba de un lago ya que esas aguas no estaban alimentadas por un río y tampoco podría considerarse una marisma, con depósitos de lodo o arcilla, ya que Liona no estaba ubicada cerca del mar o próxima a un estuario o un delta. Una ciénaga sería el término mas propicio, pues en vez de plantas herbáceas como en las marismas, Yok´till observaba una flora arbórea mullida y abundante. Aquel pantano claro y rebosante de vida era el mejor ejemplo de un humedal de descarga, y aunque la geografía no era típicamente plana, como era caraterístico, si había una retención permanente de agua, que inundaba la superficie durante buena parte del año.

Yok´till notó la fría brisa nocturna calarle hasta los huesos. Las lunas genuinamente blancas de Pandora seguían ocultas esas noche, misteriosamente escondidas en el firmamento. Era noche cerrada pero el manto de nieve y la natural bioluminescencia de Pandora iluminaban el lugar con suavidad y daban cierto calor a un paraje duro y hostil. Diversas embarcaciones indígenas descansaban firmemente atadas a un embarcadero de madera sencillo y útil. No era una estructura demasiado sólida compuesta por tablones y pilares encajados en el fango, que hiciera las veces de pasarela y permitiera un tránsito firme y seguro, mas bien estaba compuesta por dos hileras de troncos en el suelo, que emergían del agua y se depositaban pesadamente sobre la arena. Su uso era sencillo: Permitir transportar las canoas desde la playa al agua mas rapidamente y con mayor eficacia. Una cuerda gruesa y tenzamente enrollada aseguraba las embarcaciones al tronco de una palmera cercana. Sin duda no era época de pesca y los indígenas habían protegido los navíos con largas y anchas hojas verdes que cubrían a modo de lona la mayor parte habitable del vehículo.

Podían escucharse aullidos extraños en la noche. Yok´till nunca había oido ni imaginado como podría ser el aullido de un lobo, un animal tipicamente terrestre, pero eso no mermaba otras posibilidades y Pandora brindaba un sinfín de melodías nocturnas que decoraban con multiples canticos el silencio noctívago.

Un rama pareció crujir próxima a donde él se encontraba. Giró su cabeza sin darle demasiada importancia. El tránsito de animales a esas horas era común. Además las orillas de los lagos, ríos o pantanos eran el sitio favorito para la emboscada de los grandes depredadores. Pero Yok´till sabía que lugares escoger. Una repisa de roca elevada sobre la arena le permitía un improvisado trono pétreo que le otorgaba el reinado visual del lugar. Un Thanathor sin duda lograría trepar hasta ese recodo, pero Yok´till siempre pensaba en esas posibilidades y antes de relajarse solía urdir una serie de trampas que delataran al intruso, por lo general pequeñas pilas de ramas y otros objetos ruidosos. Esto no le llevaba mucho tiempo, era un protocolo practicado demasidas veces durante muchos meses y solía ejecutarlo con relativa rapidez y eficacia. En esa ocasión una de sus trampas, alojada abajo, en el nivel de la orilla, había delatado a un posible depredaror. Sin embargo esas bestias solían mostrar desagrado e irritación una vez descubierta su posición y graciosamente comenzaban a hacer mas ruido para aturdir a la presa y despistarla. Aquel posible intruso, que se había tropezado con una de las trampas de Yok´till, no hacía ningún ruido, por lo que el arquero optó por imaginar que era un roedor o una alimaña pequeña y poco peligrosa.

- Vaya vaya, parece que el señor conquistador no se inmuta por nada...- dijo una voz con un claro tono enrarecido.

Yok´till se sorprendió un poco. Un roedor no hablaba. Sin duda se trataba de un guerrero indígena. Si había algo mas peligroso que un Thanathor hambriento o un Thitanothere cabreado, eso era un indígena navi de 3 metros, desconocido y perteneciente a otro clan. Aunque para asombro del arquero el desconocido no era ni una cosa ni la otra: Se trataba de Ansÿt, el ahora expulsado esposo de Vanessa. Luney se había encargado de zanjar la cuestión echándole de Liona. Lo lógico era haberse retirado al Sur. Ansÿt no dejaba de ser un extraño en aquellas tierras y sus origenes penetraban en la familia Omaticaya. Pero los Omaticaya no eran naturales de Liona, vivían mas al Sur y aunque ahora estaban obligados a compatir esas tierras frias y nevadas, lo mas probable es que regresaran a su hogar si es que tal opción era pausible a medio plazo. Yok´till conocía el dolor y la marginación que conllevaba ser expulsado o desterrado de un lugar. Obviamente esa humillación ahora anidaba en lo mas profundo de Ansÿt, que clavaba su mirada en los ojos sorprendidos de Yok´till.

Yok´till se volvió a girar para mirar de nuevo el lago y su color cambiante al son del baile de las aguas. Aquel gesto sin duda era despectivo y sería tomado por Ansÿt como una ofensa. No pretendía herir mas el ya de por si lasmitado orgullo de Ansÿt, si una cosa tenía clara el arquero de Liona es que aquel individuo despechado no había acudido allí para mantener una conversación pacífica. Asnÿt ocultaba uno de sus brazos en la espalda y aquel detalle ya anunció sus intenciones oscuras. Tenía un arma quizás en el regazo? un cuchillo? un palo? Aquella charla tranquila duraría poco.

- Muy solo te veo aqui Yok´till, ya te has cansado del placer que otorga la compañía de mi esposa? tanto tiempo desterrado en la jungla ha acabado por nublar tu honestidad amigo mio- reprochó Ansÿt mientras trepaba lentamente por la repisa de piedra, acercándose cada vez mas a Yok´till que continuaba sentado dándole la espalda.

- No somos amigos Ansÿt y si es tu esposa deberías haberla tratado mejor- respondió Yok´till mirando al frente. La brisa fría seguía recorriendo cada parte del lugar.

- Siempre me he preguntado por que os creeis tan importantes vosotros, los Caminantes Dormidos... será que es eso, estais dormidos y no veis un carajo, pensais que podeis hacer lo que os de la gana...- siguió diciendo malintencionadamente Ansÿt intentando provocar a su interlocutor.

- Todos somos importantes para Eywa...- susurró Yok´till cerrando los ojos. Intentó concentrarse. Tenía bastante claro que aquel guerrero omaticaya trataría de darle muerte en ese mismo lugar. Intentó meditar el encuentro antes de que ocurriera. No deseaba herir o matar a Ansÿt. Pero tampoco deseaba ser demasiado sociable con él. Aquel malnacido había maltratado a Vanessa y era una verdad de sobra conocida que su matrimonio era una farsa, una especie de atajo para mantener su lugar en la jerarquía del clan Omaticaya. No dejaba de ser el hermano de Neytiri y por lo tanto un posible sucesor a Oloeyktan (líder) del pueblo en el caso de que Neytiri o Jake no sobrevivieran a los tiempos venideros. Un matrimionio afianzaba su posición. Fue algo novedoso incluso, pues Vanessa no era navi por nacimiento, fue un avatar primero, trasnformada por la gracia de Eywa en indígena para el resto de su vida, en una ceremonia muy parecida a la que también había tenido acceso Peter, aunque en circunstancias mas criticas y determinantes, pues Peter estaba herido de muerte por aquel entonces, había sido picado por el temible escorpión en la ceremonia del Uniltaron. Fue precisamente Yok´till y su inigualable ikran, Laushummé los que hicieron posible que Peter se salvase milagrosamente del letal veneno del arácnido.


- Es que vas a quedarte ahi sentado toda la noche? Ya has perdido incluso el valor para tratar las cosas cara a cara?- volvió a proponer Ansÿt intentando buscar una excusa para la lucha.

Yok´till se levantó y se dió la vuelta. Estaba cansado de tanta palabrería. Tenía claro que esa conversación no iría a parar a ningun sitio. Para su sorpresa Ansÿt se había aproximado mas de lo que el pensaba, tanto como para clavarle un puñal en el vientre.

Yok´till sintió la punzada. El dolor no vino inmediatamente. Aquel desgraciado había sido muy rapido y él muy torpe para sentirse tan seguro. <<Cómo es posible que no me haya dado cuenta>> pensó Yok´till que nunca fallaba en ese tipo de circunstancias. Un Thanator habría demostrado mas suspicacia y sigilo que Ansÿt. Había subestimado a un esposo lleno de rabia y frustración.

- Duele cabrón?- gritó Ansÿt mientras retiraba el puñal ensangrentado del vientre de Yok´till-... pues no es nada en comparación con el dolor que me has infligido tu robándome a mi esposa desgraciado!- volvió a gritar Ansÿt.

Yok´till agarró su brazo con una de las manos. Quizás tratando de que el puñal fuera retirado de la manera menos hiriente posible. La expresión en su cara demostraba un daño agudo y poco a poco fue siendo consciente de la herida. Pero Ansÿt estaba dusfrutando y sacó el puñal deprisa, puntualizando el dolor. Yok´till soltó un grito de dolor mientras retrocedía y se arrodillaba perplejo y muy sorprendido.

- Eso es! grita hijo de puta! vas a morir como la rata que eres!- vociferó Ansÿt al tiempo que le daba una patada en el pecho y le hacía rodar pendiente abajo. Yok´till acabó cayendo sobre la arena, cerca del agua.

Al cabo de un instante Ansÿt apareció de nuevo emergiendo de las sombras que permitian un resguardo en la repisa de roca iluminada por la bioluminecencia del agua. El encuentro estaba resultando muy diferente del que Yok´till había imaginado. Sin que esa noche había imaginado siquiera toparse con semejante individuo.

- No te preocupes, nadie encontrará tu cuerpo- afirmó Ansÿt alegra de ver que el arquero no había sido rival y no le había provocado mayores problemas, quizás desconocía que Yok´till arrastraba verdaderas penurias físicas estas ultimas semanas, que habían reducido sus posibilidades físicas y habian mermado su potencia bélica- y en lo que refiere a mi esposa, también puedes estar tranquilo, la voy a dar tal paliza que no creo que se atreva a contradecirme nunca mas...- determinó Ansÿt.

Yok´till cerró los ojos. El dolor estaba empezando a ser insoportable y perdía mucha sangre. Una herida así en en el estómago era mortal, no podría sobrevivir. Nadie ni nada podría salvarle. Que estúpido había sido! que imprudente! Cómo se había dejado llevar de esa forma? Tan desentrenado estaba? En qué estaba pensando! El agua mojó sus pies. Miró el brillo del liquido y el fluir cambiante de sus luces. Sorprendido pudo distinguir unas sombras bailando sobre la superficie. Las mismas sobras que habían aparecido hará ya un buen rato. Parecían hablarle.

- Sabes poco de los Caminantes Dormidos...Ansÿt- reclamó Yok´till arrastrándose hacia el agua, ensuciando su cuerpo con la arena húmeda de la orilla.

Ansÿt sonrió al verle huir de esa forma.
- Qué coño hay que saber? Sólo sabeis guardar secretos! Sois igual de útiles que las palmeras o las rocas! Que ni hablan ni se mueven!- gruñó Ansÿt siguiendole de cerca por detrás y preparando el golpe de gracia con el cuchillo.

- Quieres saber mi secreto Ansÿt?- dijo repentinamente Yok´till dándose la vuelta y tumbándose boca arriba, enseñándo la herida abierta y sangrante, intentando taparla con las manos, ya empapadas y coloreadas de rojo.

Ansÿt se paró perplejo. No se esperaba semejante proposición de un ser agonizante. Los Caminates Dormidos nunca revelaban su secreto. Solo podían conocer tales pensamientos los ancianos del pueblo y en tal caso, sólo los mas viejos y veteranos. como requisito fundamental el pueblo tenía que estar bajo un peligro critico. Eran las palabras de Eywa lo que guardaban en sus entrañas los elegidos. Aunque Ansÿt mostraba ya una inequívoca conducta asesina y paranoica, sus supersticiones se mantenían intactas. No deseaba escuchar el secreto de un Caminante Dormido.

- Cállate sabandija!- gritó Ansÿt alterándose por momentos- no te atrevas a profanar mas tu patética existencia! guárdate tu secreto y llévatelo al infierno!- gritó acercándose para asestar el golpe final. con un movimiento rápido hundió sus rodillas en el lodo y alzó los brazos hacia arriba descubriendo el arma que atravesaría una vez mas las tripas de Yok´till, provocándole una muerte segura.

Asnÿt bajó con fuerza los brazos y le clavó el puñal con violencia. Yok´till gritó de dolor. Fue tan contundente el golpe que irguió medio cuerpo hacia adelante. Ansÿt le asestó varias puñaladas mas en el vientre, repitiendo mecánicamente el corte. Su furia asesina explotaba y era obvio que su frustración nublaba toda su cordura. Al cabo de un rato dejó de clavar el cuchillo en el cuerpo de Yok´till.

Ansÿt escuchó su respiración agitada. La brisa fría recorría el pantano. Intentó relajarse. Ya no escuchaba las palabras de Yok´till que parecía muerto definitivamente. Miró sus manos, que aun aferraban con fuerza el cuchillo por el mango. Estaban manchadas de sangre. Con cierto aturdimiento se echó hacia atrás para darse impulso y levantarse. Se quedó un rato mirando el cuerpo de Yok´till. Habñia finalizado una verdadera carnicería. Ahora tenía que pensar en cómo ocultar el cadáver.

Una mano, que debía estar inerte, le cogió con fuerza de un pie. Ansÿt gritó asustado y consternado. Miró de nuevo hacia abajo. Era una de las manos de Yok´till. De repente notó como caía hacia atrás. Yok´till se había levantado y cogiendo impulso había tirado de su pierna hacia adelante, catapultándole sin remedio hacia el suelo. En un abrir y cerrar de ojos las tornas habian cambiado. Ahora era aquel formidable arquero el que se mantenía prodigiosamente de pie delante suyo y él el que estaba inexplicablemente tumbado. Yok´till le miró fijamente.

- Todavía no lo entiendes verdad estúpido?..- dijo Yok´till mostrando una expresión claramente segura y decidida.

- Pero cómo es posible? Deberías estar entrando en el puto infierno!- gritó totalmente conmocionado Ansÿt-... de que mundo vienes tu que no mueres ni a pedradas!"- vociferó Ansÿt totalmente impotente.

Yok´till pisó con virulencia el brazo con el que Ansÿt agarraba el cuchillo. El otrora esposo fiel de Vanessa intentó zafarse del pie del arquero pero Yok´till mostraba una fortaleza asombrosa. El arquero dejó de pisar su brazo y se agachó con la misma seguridad que había tenido antes del fatal encuentro. Decididó dirigirle unas palabras al que era sin dudas un criminal que había intentado asesinarle.

Yok´till habló en un tono muy bajo y susurró unas palabras en un idioma desconocido para los humanos.Ansÿt podía entenderlo pero exclusivamente en esta ocasión, ya que sólo aquellos elegidos por Eywa podían escucharlo, era un idioma sagrado, oculto, olvidado por la cultura navi, pero un idioma vivo en lo mas profundo de los genes del pueblo indígena.

Ansÿt abrió mucho los ojos. Entendía las palabras. Su piel se erizó. Notó el frio de la noche. También sintió un vértigo inexplicable y repentino. No deseaba seguir, no deseaba escuchar a Yok´till.

- Basta!- gritó desesperado- Basta! para! no sigas!- siguió gritando totalmente encolerizado- No quiero escucharte! basta! Guárdate tu mensaje maldito demonio! No sigas!- gritó inutilmente.

Pero Yok´till ya estaba revelándole el mensaje secreto. Aquel que un Caminante Dormido era capaz de guardar y mantener vivo en sus entrañas. Un indígena normal no estaba preparado para escucharlo. Eran las propias palabras de Eywa lo que contenía el mensaje. Palabras poderosas, que como una cadena, debían de ser custodiadas sólo por aquellos elegidos. Por eso sólo unos pocos aspiraban a lo que una vez aspiró Yok´till, o su estimable y querido amigo Nell´tall.

- Lo matarás...- dijo una voz salida de la sombras que bailaban en la superficie del lago.

Yok´till sabía de quien procedían esas palabras. Giró su rostro para mirar las aguas. Una especie de humo cambiante parpadeaba a la par que el fluir del líquido bioluminescente. Una de sus manos aprisionaban el cuello de Ansÿt cuyo cuerpo había perdido toda capacidad de reacción y cuya rostro era la clara expresión de la perplejidad y el miedo. Su boca se mantenía abierta y sus ojos miraban fijos al frente. Había dejado de protestar, Ya no gritaba, Ya no se sacudía intentando zafarse. Parecía que algo o alguien le insertaba por medio de las palabras una fuerza maligna, poderosa y brutal y le imposibilitaba moverse.

Al cabo de un rato Yok´till terminó de relatar su mensaje. Aquel que sólo podían escuchar los elegidos. Ansÿt quedaba inerte sobre la arena. No estaba preparado para aquel destino. Las palabras de Yok´till habian sido letales. De nuevo la voz surgió de las aguas y la sombras que bailaban sobre ellas danzaron formando surcos y remolinos.

- Muerto está- dijo la voz- pero has profanado tu cometido Yok´till.

- Alguien vivirá sin miedo gracias a él- respondió Yok´till aludiendo a Vanessa-Ahora éste maltratador no la pegará nunca mas-recalcó- ella podría dormir tranquila y sin miedo a la cólera de ese ser inmundo.

- El secreto sigue siendo secreto- siguió diciendo Yok´till-... esto se ha acabado para él- determinó refiriéndose a Ansÿt.

La voz fue apagándose.

- Un amigo tuyo tendrá que pagar un alto precio Yok´till- dijo la voz mientras las sombras se iban apagando y e iban deshaciéndose lentamente en la superficie del lago.

Yok´till no entendió esto ultimo. <<Un amigo?>> se preguntó. Con mucha rapidez intentó dar cordura a esas palabras misteriosas y girando su cabeza comprendió qué trataron de comunicarle. Peter se erguía en el extremo de la orilla, junto a la selva que rodeaba parte del lago. Su expresión era inequívoca: estaba totalmente perplejo por lo que acababa de presenciar. Tenía la boca abierta y apoyaba uno de sus brazos en un tronco. Intentó gesticular algunas palabras en la distancia.

- Yok´till...- empezó a decir Peter tartamudeando un poco-... tu no puedes morir!..- terminó de vocalizar víctima de una sensación de asombro y estupefacción.

El secreto había sido revelado.

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 Asunto: Re: Un camino diferente : LIBRO II
NotaPublicado: Mar Jul 19, 2011 6:23 pm 
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Toruk Makto

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Capítulo 6


-Cuarto Templo-


Habían pasado varios días desde que Max había escapado de Hell's Gate . Lo que parecía muy extraño es que nadie de la RDA aún hubiera dado con su paradero sabiendo que esos bastardos conocían muy bien el bosque de Pandora , pensó para si mismo : Seguramente que esos cabrones están tramando algo muy gordo e importante . Vamos que se han olvidado de mí jajaja .

También tenía muchas dudas acerca de Ada , sabía perfectamente que no le iba hacer daño . Es más la joven na'vi había aparecido por casualidad en un momento crítico justo cuando iba a ser atacado por el tanator en el que ahora iba a lomos junto con Ada hacía Li'ona . Eso es lo que también le traía de cabeza desde que la vio por primera y le pregunto que hacia donde se dirigía , quizás solo era una mera coincidencia de que Ada tendría el mismo destino que Max - pero para que querría ir a Li'ona una na'vi que por sus ropajes y rasgos no eran de esas tierras del norte , a quién buscaba ?- volvió a pensar Max para sus adentros .

Estaba anocheciendo , amenazaba lluvia y frío . Quedaban ya muy pocos kilómetros para llegar a Li'ona pero al menos les llevaría un día o dos o como máximo tres para finalizar su largo viaje .
Ada se bajo del lomo del Tanator y se quedo mirando unos instantes en derredor el lugar en el que se encontraba junto con Max , hasta que algo la llamo la atención . Vio lo que parecía ser una entrada a una cueva normal y corriente parecía no tener nada que la hiciera sospechosa . Así que Ada apremió a Max :
Max deberíamos pasar ahí la noche , continuaremos al amanecer nuestro viaje . La noche que se presenta va ser muy dura .

El tanator se quedo en el exterior con ojo avizor ante cualquier peligro . Mientras tanto Ada y Max entraron en la cueva en un principio no había nada que sobresaliera fuera de lo común en el interior , había estalactitas y estalagmitas de piedra fosilizadas por lo largo de los años , en algunas de ellas se podían observar que habían una especie murciélagos que estaban posados sobre ellas boca abajo . También se podía oír el fluir de corrientes de agua subterráneas .

Caminaron un poco más hacia el interior de la cueva , nada seguía sin haber nada extraño hasta que Max vio algo muy grande justo al final de una galería que para su sorpresa en las paredes habían pinturas milenarias en forma de espiral , esas formas le resultaban muy familiares , en algún lugar juraría que las había visto pero en este momento no recordaba en donde , hizo un gesto con la mano a Ada para que se acercase .
Max continuó acercándose hasta lograr ver con claridad de que objeto se trataba realmente y para su sorpresa lo que vio fue la figura de un descomunal dragón oscuro fosilizado , justo al lado de esa extraña figura que se erguía ante él como un rascacielos había una especie de altar . El ciéntifico se quedo mirando unos instantes mirando en derredor desde el ojo científico y sabía perfectamente que en Pandora habían existido muchas civilizaciones milenarias pero nunca jamás había logrado a pensar de que había habido existencia de dragones .

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 Asunto: Re: Un camino diferente : LIBRO II
NotaPublicado: Jue Jul 21, 2011 9:15 pm 
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Taronyu (Cazador)
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Capítulo 7


Una misión, un objetivo.


- Tres….Dos….Uno….Ignición.

La fuerza de los enormes reactores empujó a Dom Fénix violentamente contra el asiento. Es sus muchos años como mercenario jamás había vivido una sensación de descarga de adrenalina semejante. La experiencia de la potencia de los motores a su espalda, sumados a la gravedad cero le era desconocida y excitante. Maldijo no haberlo hecho antes…

La voz del controlador jefe de la Torre de Control fluyó de nuevo a través del altavoz, interrumpiendo su euforia.

- Superada Zona de Seguridad….

Su destino era Pandora, pero ahora no era más que un punto brillante en su pantalla, remarcado con coordenadas que titilaban con fuerza... Dom cerró los ojos para apartar la mirada del ordenador. Solo con pensar en el largo viaje le daba vértigo. Mientras, las vibraciones iban en aumento.

- Desconexión de modulo de despegue en Tres….Dos….Uno….AHORA!

El golpe sonó y se amplificó por todo su cuerpo como la onda que produce una piedra al hundirse en un lago en calma. Los pensamientos abstractos amenazaban con envolverle en esa embriagante sensación de seguridad. Una sensación peligrosa en su profesión. Un asesino no puede nunca creerse a salvo, bajo riesgo de morir.

- Activación de Motor Materia-Antimateria en cinco segundos….Cuatro….Tres….Dos….Uno….ACTIVADO!
Le espera un largo viaje hasta Pandora. Buena suerte y buena caza.

Una sonrisa apareció en sus labios. ¿Buena caza? Siempre. ¿Suerte? No estaba esa palabra en su vocabulario. Estaba pensado en esto cuando una voz femenina, ligeramente artificial le comunicó que debía abandonar el habitáculo de seguridad para el despegue y que se trasladara a la cabina para empezar con el proceso que le haría dormir todo el viaje que le quedaba por delante. Aunque las lanzaderas unipersonales de eran bastante más pequeñas que las gigantes naves que servían de enlace entre Pandora y La tierra, no eran más rápidas. Serían cinco largos años de viaje. A Dom eso no le importaba. Sus padres hacía tiempo que habían muerto. Nada sabía de su hermana. No tenía amigos, salvo algún compañero de armas (al que quería matar por pura competencia). Estaba solo en el mundo.

Soltó sus correas con un ágil movimiento de la mano y se impulsó con las piernas en gravedad cero hacía la sala adyacente por un largo pasillo de paredes trasparentes, por las que Dom apreció la inmensidad del espacio.

Se movió con agilidad, quitándose el ceñido traje de despegue de su cuerpo. Todos sus movimientos, pese a estar por primera vez a gravedad cero, eran precisos. Una gran preparación física había hecho que su cuerpo fuera fibroso, elástico y muy poderoso, hasta un nivel sobrehumano. Sus compañeros de armas y enemigos le respetaban por ello. Su fortaleza, unida a su piel albina y pelo rozando el blanco puro, le conferían una extraña aura que a todos asustaba, y le hizo merecedor del nombre en código “Demonio Blanco”.

Se dedicaba a repartir muerte allá donde iba, y en eso era un profesional. Nadie escapaba. Sólo aquellos que tenían la suerte de parecer débiles e inocentes a sus ojos de pupilas inyectadas en sangre.

Le habían contratado para matar a gente, y eso iba a hacer.

Sabía cuáles eran sus objetivos, había memorizado sus rasgos, su complexión y se había introducido en el interior de sus almas. Ya sabía perfectamente lo que se iba a encontrar una vez llegara a Pandora. Las fotos de las fichas personales que le habían facilitado le dieron una información muy detallada sobre sus víctimas. Incluso conocía los secretos personales del General Borneo, el cual comandaba la ingente flota de invasión de Pandora enviada por la RDA tres semanas antes. Si vas a abrir la nevera de tu anfitrión, es mejor saber si le sentará mal.

Cuando sopesaba si debía presentarse a Borneo nada más bajarse de la nave, se plantó con un nuevo impulso delante de la cabina de Crio-sueño y pulsó el botón de apertura. Una vez estuviera en su interior, la cabina automáticamente activaría el proceso de inyección de aquellos productos químicos, sondas y vías de alimentación necesarios para mantener el cuerpo con vida, sano y totalmente controlado mientras la mente se desconectaba en una especie de coma inducido.

Mientras la máquina hacia su trabajo la mente de Dom viajó hacia Pandora. Le fascinaba ese planeta, tan verde…pero viajaba en asunto oficial así que mejor se dejaba la cámara de fotos en casa…

Nada sabía que la aventura que estaba a punto de emprender le cambiaría para siempre…


30 días antes de su partida, en La Tierra


Los buitres se reúnen



En la sala, oscura y llena de humo de cigarros, cuatro hombres esperaban a que la patrulla enviada al poblado cercano llegará a su destino. Los tres militares y el civil, se miraban a la cara, sentados en cómodos asientos alrededor de la mesa de ébano redonda, con los ceniceros a rebosar de colillas y ceniza.

Contaban con que la patrulla enviada esta mañana pudiera informar sobre el reciente ataque por un comando desconocido en un poblado cercano a la Base Militar de la Brigada Aerotransportable en la que se encontraban, sita en Panamá. El poblado se encontraba habitado por aproximadamente doscientas almas.

El militar de más alto rango de la sala y amo de la Base, el Coronel O´Conell, analizó mentalmente a cada una de las personas que se sentaban a su lado. No le gustaban esas reuniones ultra secretas, y más si tenían compañía no militar… Suspiró impaciente y se pasó una mano por su ya largo pelo entrecano. – Memorándum. Debo pedir hora en la peluquería - apuntó mentalmente.

A su izquierda se sentaba su fiel jefe de la Sección de Patrullas, el Comandante Orozaval. Un hombre católico hasta llegar al punto de ser un autentico problema para O’Conell, el cuál acostumbraba a maldecir continuamente. Bajito y calvo, parecía más un sacerdote de barrio pobre que un militar de alto rango. Además, su trato afable con la tropa le había hecho ganarse el cariño de sus subordinados, pero no el de sus compañeros oficiales. Aún así, a la vista de O´Conell, era un militar de primera.

Dirigió su vista hacia la derecha y allí observó al hombre que ahí se sentaba, limpiando como siempre sus inmaculadas gafas: el Teniente Coronel Cannon, jefe de Seguridad. O´Conell odiaba verle ese tic de refregar continuamente sus lentes, las cuales jamás tenían una mota. Era un ejemplo de la personalidad perfeccionista y maniática que guardaba en ese cuerpo proporcionado: Medía la distancia entre los lápices que tenía en su despacho, las medallas que colgaban en su impecable uniforme estaban alineadas con escuadra y cartabón… O’Conell se acordó en ese momento de la broma que le gastaron hace poco, cuando entraron a hurtadillas en su cuarto y le revolvieron su cajón de los calcetines. Cannon se tiró una mañana entera maldiciendo y volviendo a colocar sus calcetines por color, tamaño y grosor.

Todavía sonriendo por el recuerdo de aquella niñería su mirada se posó en el civil trajeado, sentado al lado de Orozaval.

Jim Jarret, el Subsecretario de Defensa, era los ojos y los oídos del gobierno en el asunto del ataque, lo que no había sido del agrado de O’Conell. Tener a un civil husmeando en los asuntos de la Base, le asqueaba sobremanera. Además, Jarret no había hecho ademán de tranquilizar al Coronel en ese aspecto, asegurándole nada más bajarse de su limusina que haría lo que fuera por llegar al fondo del asunto.

¿Qué demonios se creería ese chupatintas relamido? Se preguntó para sus adentros el coronel.

En ese momento, La gran pantalla de la pared a su espalda, empezó a emitir interferencias, iluminando con una brillante luz azul la sala. Pasaron unos instantes y la imagen se centró un momento pero al siguiente desapareció. Los cuatro hombres de la sala escucharon la voz del Sargento Striker, a quién se le puso al mando del grupo de diez hombres encargados de informar sobre el ataque.

Sargento Striker, Líder de la Patrulla: Por fin nos hemos librado de esa escoria….me tenían harto con sus trapicheos y ataques a la Base….Si los Mandos me hubieran dejado, lo habríamos hecho personalmente…Jodidos Cerdos de Despacho…

Coronel O´Conell, Comandante de la Base: Le estamos escuchando toda la Plana Mayor de Mando y el Subsecretario de Defensa, Sargento. Vigile sus modales. Cuando vuelva a la Base, hablaremos…

Sargento Striker: Disculpe Señor….no sabía que está conectada la…

Teniente Coronel Cannon: ¿Por qué no podemos ver imágenes, Sargento? – Intermedió al ver el apuro con el que se enfrentaba el pobre Striker.

Sargento Striker: Según Michael, El operador de la cámara, es debido a que el comando atacante debió de usar algún tipo de arma de carga electromagnética o algo así. Su radiación debe estar activa y de ahí que solo reciban nuestro audio, señor. Algún circuito de la cámara estará frito.

Coronel O´Conell: Descríbanos la situación entonces, Sargento.

Sargento Striker: Nos encontramos en el poblado indígena objetivo del ataque, Señor. La visibilidad es muy escasa, debido al humo proveniente de las chozas que todavía están en llamas.

Coronel O´Conell: ¿Cual es el grado de destrucción?

Sargento Striker: Muy alto, señor. Prácticamente todas las viviendas están destruidas, parcialmente derrumbadas o ardiendo. No hay señales de impacto de misiles, pero hay casquillos verdaderamente grandes por toda la zona. Supongo que habrán ametrallado desde los flancos con algún tipo de arma de repetición con munición explosiva y luego habrán rematado a los supervivientes uno a uno.

La consternación en la sala se palpó como si fuera algo físico. Ninguno sabía de ningún comando especial que fuera capaz de crear tal destrozo y muerte en tan poco espacio de tiempo. Jarret se atrevió a preguntar:

Jim Jarret; Subsecretario de Defensa: ¿Supone Ud. que el ataque lo realizó un equipo compuesto por varios hombres? ¿No cree posible que fuera uno solo?

Sargento Striker: Si, creo que fueron varios. Si no fuera así, ese cabrón debería ser más rápido y brutal que…ejem…extremadamente rápido, Señor. No lo creo posible. Debieron ser por lo menos ocho hombres, Señor.

Coronel O´Conell: ¿Supervivientes?

Sargento Striker: Negativo, Señor. Los cadáveres están esparcidos con diferentes tipos de heridas… tenemos desmembrados por proyectiles de gran calibre- . Se oyeron pasos y ruidos de cascotes desprendiéndose, mientras Striker continuó describiendo. - Decapitados con algún tipo de arma blanca….con las tripas fuera….Eh! ¿Adónde vas, Michael?

Michael, Operador de Cámara: Perdón…tengo que salir…..Brruaaaaagggh!

Comandante Orozaval, Jefe De Sección de Patrullas: ¿Qué ha ocurrido?

Sargento Striker: Nada grave. El cámara ha vomitado, Señor. La visión no es nada agradable… Los cadáveres estas por todas partes. He contado un centenar de cadáveres, si he sumado bien los brazos, las piernas y los torsos que hay desparramados. Esos tíos son unos maníacos. Ha sido una masacre en toda regla.Esta gente no ha tenido ninguna posibilidad de defenderse. Me recuerda a una vez que estuve en Venezuela…

Coronel O´Conell: Ahórrese sus historias de cuartel, Sargento Striker. Cíñase a describirnos la situación.

Sargento Striker: Poco más hay que decir, señor….Espere…. ¿Oyes eso, Michael?

Subsecretario Jim Jarret: ¿Qué ocurre, Sargento?

Sargento Striker: Nada señor…me pareció oír una voz. Ahora… vuelvo a oírla……creo que hay alguien por aquí.

Teniente Coronel Cannon: ¿Puede que haya supervivientes?

Sargento Striker: No lo sé señor, puede ser….sujeta esto, soldado….así, retira esta tapa…con cuidado… ¡Con cuidado, Joder! – Gritó Striker como si le fuera la vida en ello - ¡Cobertura! Si algo se mueve disparad, ¿entendido? No me juego el culo por nada….Joder! ¡Pero qué mierda….Dios mío! – su voz denotaba sorpresa.

Teniente Coronel Cannon: ¿Todo bien? – Preguntó levemente tenso. El no ver nada les hacía agobiarse por momentos.

Sargento Striker: Espere señor, estamos asegurando la zona…. La voz de Striker empezó a dar órdenes a sus subordinados, exigiendo rapidez y exactitud en la toma de posiciones. - ¡Tevez , Ross!, Registren a esas mujeres…. Se oyeron ruidos de pasos, órdenes emitidas a gritos, voces y llantos de mujeres y niños durante algunos minutos. La siguiente vez que oyeron la voz de Striker, esta se trababa debido al nerviosismo. - Se-Señor…la… la situación a… cambiado ligeramente.

Coronel O´Conell: ¿A qué se refiere? – su cara reflejó incertidumbre. Algo raro estaba pasando.

Sargento Striker: Señor, hemos encontrado una especie de sótano donde habrá aproximadamente unas cincuenta mujeres y una veintena de niños. – se aclaró la voz. - Una de las mujeres dice que cuando empezaron los disparos, los hombres las escondieron aquí.

Los militares que rodeaban a las mujeres, apuntándolas con sus rifles de asalto no entendían que hacían ellas allí. La situación no era la que esperaban cuando en la reunión informativa de la misión, en medio del jolgorio de risas y chistes, les explicaron lo que debían hacer esa mañana.

Comandante Orozaval: ¿Pudieron ellas ver a los atacantes?

El sargento repasó con su mirada la situación: Cadáveres por todos lados, humanos solo en apariencia, ya que estaban terriblemente desfigurados. Mujeres y niños encerrados en un sótano durante vete a saber cuánto tiempo y sus superiores cómodamente sentados en sus traseros preguntándole constantemente. Un día perfecto, pensó.

Sargento Striker: Espere, señor…. Se oyó la voz de Striker farfullando palabras en español y a una mujer que sollozaba y balbuceaba palabras inconexas. - Negativo, señor. Están extremadamente alteradas…Supongo que el oír morir a tus seres queridos no es para estar… ¿Qué quieres, Ross? - se oyen unos susurros. Alguien le hablaba al oído. - ¿Qué? ….Estará loca o se lo habrá imaginado, por el amor de Dios – comentó.

Subsecretario Jim Jarret: ¿Alguna novedad que pudiera interesarnos?

Sargento Striker: - No creo, señor - Striker intentó desviar la atención de sus superiores.

Coronel O´Conell: Nosotros juzgaremos si nos interesa. Infórmenos sobre lo que acaba de ocurrir.

Sargento Striker: Señor, al parecer una de las mujeres vio a un atacante….se refiere a él como el “Demonio Blanco”.

Teniente Coronel Cannon: ¿Demonio Blanco?

Sargento Striker: Así es, señor. La mujer dice que lo vio salir de la espesura, solo, armado hasta los dientes.

Coronel O´Conell: ¿Solo? ¿Está segura?

Sargento Striker: No lo sé señor, está muy alterada. Solo acierta a decir cosas incoherentes como que el Demonio Blanco de armadura brillante la sonrió, que es el enviado de Satán para recoger almas y esas cosas…

Teniente Coronel Cannon: ¿Cree que podría ser cierto?

Sargento Striker: Señor, sinceramente no lo sé – se oyó un suspiro proveniente de sus resecos labios.

Coronel O´Conell: Buen trabajo, Sargento. Recoja a sus hombres y vuelva a la base.

Sargento Striker: Señor… ¿y las supervivientes? – A Striker le preocupaba la situación de las mujeres. ¿Qué sería de ellas? ¿Cómo iban a sobrevivir? Le parecía imposible que el coronel ni sudara ante la idea de abandonar a esas pobres personas a su suerte.

Coronel O´Conell: ¿Cree que me preocupa? Deje unas raciones y que se las apañen ellas solas.

Sargento Striker: Pero Señor… Intentó convencerle, pero sabía que era imposible. Una vez que O´Conell decidía, no había marcha atrás posible.

Coronel O´Conell: ¡Es una orden, Sargento! ¡Limítese a cumplirla!

Sargento Striker: Si, señor.

Striker oprimió el botón que desconectaría la emisión, separándole así de ese insensible al que debía obediencia.

- Recoged, chicos. Nos vamos. - Striker miró a sus hombres, esperando algún acto de rebeldía o discusión. Sin embargo, ni abrieron la boca mientras cumplían sus órdenes.



El Coronel O´Conell, con una sonrisa irónica asomándose en su boca apagó la pantalla y se reclinó sobre su sillón. Esperó a que se encendieran las luces de la sala de reuniones y mirando a las personas que tenía delante, preguntó:

- ¿Y bien caballeros, que opinan?

- Puede que sea el hombre que necesitamos – anunció el Subsecretario de Defensa Jim Jarret mientras apoyaba los codos en la gran mesa de ébano que tenía delante y entrecruzaba los dedos. – ¿Pero por qué lo de Fantasma Blanco?

- Demonio. Demonio Blanco – apuntilló Orozaval.

- Disculpe. “Demonio Blanco” - corrigió Jarret, visiblemente molesto.

O´Conell se levanto de la silla y se puso a dar vueltas alrededor de la mesa, mientras contestaba al secretario de Defensa:

- Digamos que su estética invita a ciertas expresiones de ese tipo.

Jarret no estaba del todo convencido, lo que hizo destacar con su siguiente pregunta:

- ¿Podemos fiarnos de él? El asunto de los supervivientes no me ha gustado demasiado.
Es descuidado…lo que plantea dudas sobre su eficacia. No nos gustan las pruebas y los testigos de nuestras acciones encubiertas….

Le interrumpió O´Conell levantado la mano. - Le aseguro que si dejó vivas a esas rameras, sus razones tendrá – pensó durante unos segundos con la mano en su prominente mentón. - Muchas veces hay que usar el boca a boca para generar fama, prestigio… El miedo puede matar mejor que una pistola. Usted mejor que nadie sabe de lo que hablo.

- ¿Que esta insinuando, Coronel? – Jarret se puso en pie de un salto, tumbando la silla en la que hasta hace un segundo estaba sentado, con la cara roja de ira.

- Seguramente el Coronel no quiso ofenderle con su comentario – medió Cannon. – Estoy convencido de que se refería a la estrecha colaboración de nuestra empresa con el Gobierno, al que Ud. representa hoy aquí. – Cannon se quitó las gafas, y cuidadosamente se limpió las lentes con un pañuelo de seda que previamente saco del bolsillo de su chaqueta. – ¿No es así, Coronel? – inquirió levantando una ceja y mirando al coronel.

- Sin duda. – afirmó O´Conell, imitando el gesto de la ceja de su compañero de armas.

- Y no olvide, Señor Subsecretario, que la RDA es la más interesada en resolver cuanto antes el asunto de Pandora. – Cannon prosiguió limpiando sus gafas. - Las inversiones de la empresa en ese planeta sobrepasan con mucho el límite de lo que podríamos considerar como “pérdidas admisibles”. Debemos recuperar el control de Pandora, y debemos hacerlo inmediatamente.

- Lo sé, lo sé – atajó Jarret, recobrando la compostura mientras volvía a la normalidad el color de su cara. Se agachó, cogió la silla, se sentó y se diluyó en ella. – La situación del Gobierno es insostenible. No podemos seguir justificando las llamadas Guerras por el Inobtanio. Gobiernos anteriores lo hicieron por el petróleo y miren como les fue. Cada día las críticas hacia nuestra gestión crecen, y el Presidente empieza a mirar de reojo sus puntuaciones de cara a las próximas elecciones.

El Coronel pensó en sus palabras. El gobierno de los EE.UU, en unión bajo contrato con la RDA, había empezado a invadir países poco desarrollados económica y socialmente. Bajo las excusas varias como “acumulación de armas de destrucción masiva” o “dictador con pretensiones imperialistas, violador y asesino de inocentes”, entraban en los países para traer la paz, aunque secretamente lo hacían para controlas sus reservas de Inobtanio. Por una tonelada de ese material, eran capaces de encarcelar una nación entera. La necesidad de Inobtanio para la sociedad era ya ilimitada y la RDA era encapad se satisfacerla.
Ese preciado mineral superconductor necesario para el suministro energético mundial y los viajes espaciales, pasó de pagarse a 20 millones de dólares por Kg. a casi 40 millones en pocas semanas. Las reservas están muy mermadas. La crisis económica resultante de los actos de Jake Sully en Pandora estaba a punto de llegar a la hambruna total.

O´Conell odiaba al actual presidente, pero le hacía gracia la idea de que se preocupara de salir reelegido cuando la idea de democracia era eso, una idea. La RDA era la que verdaderamente instauraba el gobierno con las personas que más se acercaba a sus intereses. Personas maleables y fácilmente sustituibles una vez acaban con su función.

- Le aseguro que Dom Fénix es su hombre – Finalizó O´conell, irritado por el humor del Subsecretario, al que consideraba un” pelele de picha floja, histérico y mimado”. – Acabará con su objetivo limpia y eficientemente, lo garantizo. Hemos montado este teatro del ataque y sacrificado a esa escoria porque confiamos plenamente en sus facultades.
El Subsecretario se levantó de la silla y encaminándose lentamente hacia la puerta contestó: - Eso espero. Dependemos de ello….


Una vez fuera de la sala, y cerrada la puerta, Jarret suspiró. La tensión a la que se había visto expuesto durante los últimos días amenazaba con derribarle definitivamente. Las canas que empezaban a aparecer en sus arregladas patillas eran prueba de ello.

Tan inmerso estaba en sus propios pensamientos que no detectó a su ayudante cuando se colocó a su lado, silencioso y presto. Douglas era un joven becario con ganas, obediente y con ganas de aprender. Nunca podría agradecerle a Dios el haber encontrado a ese chico, hijo de un amigo al cuál le debía un favor y se comprometió a enchufarle lo más alto que pudiera.

- ¿Señor Subsecretario? ¿Se encuentra bien? – le preguntó.

Jarret dió un respingo, sorprendido. - ¿Qué? ¿Eh? Ah, Douglas me has asustado. Sí, estoy bien, solo un poco cansado y además… me duele la cabeza.

- ¿Puedo hacer algo por usted, señor? – inquirió el ayudante, mientras avanzaban lentamente por el oscuro pasillo de la base que les conducía a la salida, a la luz y al aire fresco.

El Subsecretario no contestó y Douglas, conociendo ya el carácter de su jefe, no insistió. A la salida les esperaba la limusina que les llevaría al aeropuerto. Una vez dentro del vehículo de lujo, con el aire acondicionado alejando el calor del exterior su ayudante le sirvió un whisky con dos hielos en un carísimo vaso de Bohemia. Jarret Le dio un largo trago a la bebida y se desanudó la corbata tirando sin miramientos del nudo. Ya más tranquilo y reconfortado se dignó a dirigirse a su subordinado.

- No me gusta nada este asunto. Lo que han hecho con esa pobre gente solo para enseñarnos la fuerza bélica de su mejor asesino….y ese O´Conell…roza la insubordinación con cada palabra que sale de su apestosa boca. Si no fuera porque es el favorito del Secretario… - Se interrumpió dando otro trago de whisky. Ya cada vez más tranquilo, prosiguió - …ese asesino es brutal, y parece eficiente, pero no me fio. Creo que no le controlan del todo. Quiero una garantía. – apuró el vaso hasta dejar los hielos en el fondo. – Llama a Rock. Que coja un vuelo desde donde quiera que esté y se reúna con nosotros en Washington.

- ¿En qué está pensando, Señor? - Preguntó realmente contrariado Douglas. ¿John Rock? ese bruto se había ganado la confianza del sector duro del gobierno. Si ese tal Dom Fénix era el asesino favorito de la RDA, Rock lo era en La Casa Blanca. Cada organización tenía sus propios peones, y procuraban que todo aquel que no perteneciera a su grupo de confianza conociera el movimiento de sus fichas sobre el tablero.

- Quiero tener un seguro. No se llega a la cima corriendo riesgos. Pienso hacer que John Rock vaya a Pandora, a instancias de la RDA y siga a ese “Demonio” adonde quiera que vaya. Tanto si cumple con su trabajo como si no, O´Conell se quedará sin mascota. ¡Lo juro! – gritó mientras golpeaba el vaso contra la mesita auxiliar que estaba a su lado rompiendo este en mil pedazos.

- ¿Cree poder ocultar el lanzamiento de una lanzadera a la RDA? – Douglas no lo creía posible. - Prácticamente controlan el espacio. No creo…

- ¿Te crees que el Presidente es un títere inofensivo que baila al son del ritmo que le marca la RDA? Cuanto te queda por aprender hijo – exclamó con aire de sincera paternalidad. – Sigue a mi lado, y te enseñare hasta donde llega el verdadero poder…

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"Algun día hay que despertar"


Última edición por Arioch el Mar Jul 26, 2011 8:31 pm, editado 1 vez en total

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 Asunto: Re: Un camino diferente : LIBRO II
NotaPublicado: Vie Jul 22, 2011 10:48 am 
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Capítulo 8


En las cercanías de VUL NAWN - PARTE I


Tamassi corrió hacía la pequeña cabaña donde se encontraban en su interior Tasel, Kendra y Vanessa. Una vez en el interior, Tamassi se sentó en un pequeño taburete de la sala, junto a Tasel.

Tamassi: Amor mió… debo emprender un pequeño viaje, a VUL NAWN, para hallar el legendario Bosque de los sauces, sabrás de que te estoy hablando Tasel…

Tasel dio un pequeño suspiro, abrazando fuerte a Tamassi
<<Sé porqué vas, mi instrumento… ¿Es así no? >>
Tamassi le beso apasionadamente en la mejilla
<< Sí, es eso >>, le contó que para encontrar el lugar, hacía falta un colmillo de Thanator, metido en un hilo para formar un colgante, y colgárselo en el cuello. Tasel agarró las manos suaves de Tamassi, mirándose fijamente el uno al otro
<<Cuídate amor mió, no quiero que te hagas daño por ahí, preparate bien, nunca se sabe que puedes encontrarte en una zona desconocida para ti>>
Tamassi buscó sus pertenencias, agarró el arco, colocándoselo en su espalda, con una especie de cuerda y en una pequeña bolsa de piel, las flechas.

Kendra se levantó de donde descansaba, se acercó enfrente de Tamassi
<< Ten Tamassi, te escuché que buscabas un colmillo de Thanator, aquí lo tienes, hace tiempo que lo encontré en el bosque, lo tenia todo este tiempo guardado en el bolsillo de mi pantalón >>
Tamassi lo cogió con mucho cuidado, Vanessa lo observo detalladamente
<< Tamassi, déjamelo un momento, en un santiamén te hago yo un colgante >> saco una pequeña aguja, muy punzante, con mucho cuidado perforó el diente, de una pequeña estantería de la sala, saco un hilo muy fino y lo coloco por el orificio del colmillo
<< Tamassi, ten, acércate >> Ella se acercó a Vanessa, le colocó el colgante en el cuello, anudándoselo a la medida suya
<< Gracias Vanessa >
Tamassi se acerco a Tasel, abrazándolo fuertemente
<< Sécate esas lágrimas, no seas tonto, que no me va a pasar nada >> despidiéndose de su novio, también se despide de los demás, sale lentamente de la caseta, Tasel queda enfrente de la puerta, mirando como ella se aleja lentamente.

Tamassi para en medio del poblado, y con todas sus fuerzas grito
<< ¡¡¡TAW!!! >>
En la lejanía se escucho un pequeño graznido, el Ikran de Tamassi acudió rápidamente al reclamo suyo. Su recuperación era clara, ya no presentaba el aspecto de antes, tamassi lo acaricio con cariño, subiéndose a el, coge su trenza y la une al enlace del Ikran, pensó en volar, el ikran emprendió el vuelo, alzándose de la tierra. Tamassi saco de su pequeña bolsa de piel que lleva atada en la cintura, unas gafas, especiales para volar en Ikran. Nevaba tímidamente, los copos de nieve impactaban contra el ikran y Tamassi, cada vez volaban a más altura, una voz en su cabeza resuena
<< Tamassi… tu camino, al noroeste… >> quedó extrañada de esa voz que escuchó, le resulto familiar, cambió el rumbo con el ikran, al noroeste.

Lio’na se emborraba por momentos de la vista de Tamassi, giró un momento la cabeza, apenas se distinguía ya el poblado, el Ikran seguía elevándose cada vez más, el frió era muy intenso ya, la nieve caía con más fuerzas, Taw comenzaba a teñirse de montículos de nieve que se le acumulaban en algunas zonas, Tamassi se congelaba, sus gafas se empañaban a marchas forzadas
<< ¡Taw, baja de altura! >> El ikran bajó un poco, el temporal de nieve cada vez era más fuerte, una violenta ventisca les sacudía, no podía distinguir nada con sus ojos Tamassi, el fuerte viento y la nieve impactando contra su cara, le era imposible abrirlos, las partículas de nieve se le colaban entre las gafas de vuelo, pero no se rendía, seguía adelante.

El ikran bajó más de altura, Tamassi lo ordeno, la intensa ventisca parecía perder fuerza, la nieve caía con normalidad ahora, suavemente, ella abrió sus ojos, observando abajo del todo, un paisaje totalmente nevado, no recordaba ver algo así, quedo asombrada con lo que veía, un autentico paisaje invernal totalmente. La nieve dejó de caer, en la lejanía podía distinguir una gran fortaleza emblanquecida por la nieve, repleta de antes de comunicaciones, con un gran cartel en la pared metálica ‘’RDA’’, había llegado a su destino, VUL NAWN lo tenia al tocar, pensó en descender, el Ikran comenzó a bajar suavemente a tierra firme, posándose encima del suelo, enmoquetado por la nieve, tamassi bajó del ikran, colocando sus pies en la fría nieve, ella no creía encontrarse algo así, el ambiente gélido del lugar, le obligó a buscar protección, buscó algo para taparse, vio un árbol con hojas enormes, repletas de nieve, con mucho cuidado la arrancó, atándosela por el pecho y la espalda, una vestimenta casera pero suficiente para protegerse un poco del intenso frío.

Una pequeña liana que encontró en el suelo, le sirvió para atar la vestimenta casera, miró a su alrededor, todo era tranquilo, no se escuchaba ni una alma, solo la respiración suya y la del Ikran, en las zonas expuestas al viento, se acumulaban grandes montículos de nieve en ellos, Tamassi caminó lentamente por el bosque, se detuvo de golpe al ver en el suelo, las marcas de las ruedas de un vehículo, sabía que no andaban lejos esos tipejos de la RDA. Siguió adelante, sus pisadas por la nieve era lo único que se escuchaba en el bosque, un silencio absoluto reinaba… ramas rotas por la nieve yacían por el camino, comenzaba a nevar nuevamente, la nieve impactaba contra su cara, de golpe escucha un ruido de un motor cerca, escondiéndose tras un árbol, mirando con cuidado desde detrás de el, ve como un vehículo militar de la RDA, con unos cuantos soldados, seguían el camino por el que ella pasaba pero los perdió de vista en nada, ya no se escuchaba el motor de ese trasto. Tamassi continuo caminando por el camino del bosque, comenzaba a oscurecer, la noche caía y no encontraba la entrada del bosque de los Sauces.

Se sentó en un gran tronco talado, observando el cielo nubloso y oscuro, con la nieve cayendo de el, la bioluminiscencia apenas se notaba con tanta nieve, la oscuridad se apoderó del lugar en un abrir y cerrar de ojos, la luz tenue iluminaba débilmente el bosque, Tamassi se quito con cuidado el colgante del colmillo, mirándolo fijamente
<< Al final parece que todo era una simple leyenda… todo este viaje en vano… >> lágrimas caían de su cara, congelándose en segundos al caer al suelo, dejó caer el colgante en el suelo, iluminándose con un pequeño destello, Tamassi lo mira fijamente, la voz le vuelve hablar
<< La esperanza nunca debes perderla, mira a tu derecha >> Tamassi giró la vista a esa dirección, la luz tenue que salio del colgante, impacto contra un grupo de árboles enormes, retorciéndose, abriendo un camino entre ellos, Tamassi se levanta con cuidado, caminando al lugar, totalmente oscuro… coloca el primer pie dentro del tenebroso camino, después el otro. Pasa con los ojos cerrados, una fuerte luz impacta en su cara, pudiéndola observar con los ojos cerrados, traspasándole los parpados.

Abre sorprendida los ojos, quedándose sin respiración del impacto visual veía a su alrededor un montón de Sauces, brillando intensamente la luz biolúminicente, cubiertos con algo de nieve, miró atrás, el camino por el que pasó estaba sellado, quedo sentada observando el maravilloso paisaje de ese lugar, pequeños nantang’s corrían por el bosque, chapoteando los pequeños ríos que fluían por el zonas que no estaban totalmente congeladas por el frío.


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